¿Qué es un datalogger?
Es un dispositivo electrónico diseñado para adquirir, procesar y almacenar las mediciones obtenidas mediante sensores e instrumentos instalados en campo.
Dentro de un sistema de monitoreo, su función principal es recibir las señales de los sensores, convertirlas en registros organizados y almacenarlas de acuerdo con una programación previamente configurada.
Actualmente, algunos dataloggers ya pueden realizar operaciones adicionales, como procesar mediciones, analizar datos, comunicarse con plataformas externas y controlar determinados dispositivos. Esto demuestra que su función está evolucionando más allá del almacenamiento tradicional.
¿Cómo evolucionará el datalogger?
Tradicionalmente, los dataloggers han trabajado a partir de instrucciones previamente establecidas: medir una variable, registrar el resultado y transmitirlo en un intervalo determinado.
El datalogger del futuro podría incorporar una lógica más dinámica.
En lugar de limitarse a ejecutar una programación fija, podría analizar las mediciones directamente en campo, reconocer variaciones relevantes y modificar su comportamiento de acuerdo con el estado de las variables monitoreadas.
De esta manera, el equipo podría pasar de cumplir una función principalmente operativa a participar activamente en la gestión de la información.
Procesamiento de datos directamente en campo
Uno de los principales cambios estará relacionado con el procesamiento local o edge computing.
Este enfoque permite procesar información cerca del lugar donde se genera, sin depender exclusivamente de su envío hacia una plataforma central o un servidor remoto. Esto puede mejorar la velocidad de respuesta y reducir la cantidad de información que necesita transmitirse.
De mediciones fijas a un monitoreo adaptativo
Muchos sistemas actuales registran información en intervalos establecidos: cada minuto, cada hora o según otra programación.
El datalogger del futuro podría adaptar esos intervalos.
Durante un periodo estable, mantendría una frecuencia moderada. Si detecta una variación rápida, podría aumentar temporalmente el número de mediciones para obtener mayor detalle.
Aplicaciones en sistemas de monitoreo
La evolución del datalogger podría fortalecer distintas áreas de instrumentación y monitoreo:
- Monitoreo geotécnico: identificación de cambios en presión, desplazamiento, deformación o nivel de agua.
- Monitoreo estructural: integración de mediciones obtenidas por acelerómetros, inclinómetros y otros instrumentos.
- Monitoreo ambiental: seguimiento de variaciones en ruido, vibraciones, calidad del aire, calidad del agua y condiciones meteorológicas.
- Proyectos remotos: almacenamiento y procesamiento local de información en zonas con conectividad limitada o acceso restringido.
- Infraestructura crítica: generación de alertas y priorización de datos ante condiciones que requieran una evaluación técnica.
CONCLUSIÓN
Actualmente, el datalogger es un componente central para adquirir y almacenar datos provenientes de los sensores.
Sin embargo, su evolución apunta hacia equipos con mayor capacidad para procesar información, reconocer cambios y activar respuestas desde el propio punto de monitoreo.
Desde Terrasensor seguimos la evolución de estas tecnologías y su potencial para desarrollar sistemas más autónomos, conectados y eficientes.






